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Conferencia Ballet en Cuba: Rutas y Raíces, y tributo a Clara Elena Ramírez

El Historiador del Ballet Nacional de Cuba y Profesor Titular de la Universidad de las Artes de Cuba, el Dr. Miguel Cabrera, llegó la Sala Aída Bonnelly de Díaz del Teatro Nacional Eduardo Brito para dar una Conferencia de la historia del ballet en Cuba y su conexión con la historia del ballet en la República Dominicana a través de una figura trascendental para la danza del caribe, la profesora Clara Elena Ramírez, cuya formación se cimentó en su natal Cuba bajo la tutela de pioneros como Georges Milenoff y Nicolai Yarovsky, antes de establecerse en la República Dominicana. 

El historiador explica que, aunque los antecedentes de la historia del ballet en Cuba se remontan al 1800, no fue hasta 1948 cuando se fundó oficialmente lo que hoy conocemos como el Ballet Nacional de Cuba; y que entre los pilares de esta riqueza artística destacan los nombres y la obra de personalidades que, en distintas etapas contribuyeron a engrandecer este patrimonio danzario. En 1931 se creó la primera escuela de ballet en el país: la Sociedad Pro Arte Musical de La Habana. Allí iniciaron con su formación las tres figuras fundamentales del ballet cubano: Alicia, Fernando y Alberto Alonso. 

La profesora Clara Elena Ramírez ya gozaba de un enorme prestigio como directora de las escuelas de Pro Arte en la provincia de Oriente y como mentora de grandes figuras del ballet cubano, como Joaquin Banegas y Jorge Lefebvre. Su llegada a Santo Domingo en la década de los 60, motivada por sus raíces familiares dominicanas, marcó un antes y después en el desarrollo artístico del país.  

En 1963 fundó su propia academia, donde introdujo una metodología de rigor, disciplina y musicalidad que transformó la percepción del ballet, elevándolo a una actividad extracurricular a una verdadera profesión artística. 

La maestra Ramírez fue pionera en la puesta en escena de los ballets clásicos completos como la Bella Durmiente y Gisselle, logrando que el público general y la crítica nacional comenzarán a ver la danza como un espectáculo coreográfico de alto nivel.  Además, impulsó la identidad nacional al coreografiar obras basadas en la literatura y la música dominicana, destacando Una estrella de mar, el primer ballet de creación completamente criolla. 

Su visión institucional fue el motor para la creación del Ballet Clásico Dominicano en 1979, proyecto que sentó las bases para la fundación del Ballet Nacional Dominicano en 1981. Ese mismo año creó el Ballet Concierto Dominicano, institución que continúa su labor educativa y artística hasta el día de hoy bajo la dirección de sus discípulos. Por su invaluable aporte, recibió las más altas distinciones del Estado Dominicano, incluyendo la Orden de Duarte, Sanchez y Mella y el Doctorado Honoris Causa de la PUCMM, dejando un legado que vive en cada bailarín y coreógrafo que se formó bajo su inspiración. 

“En el aniversario 19 de su fallecimiento, tengo el honor de rendir tributo a esta compatriota que demostró, una vez más, que el arte no tiene patria, pero los artistas sí. Es para mí un gran honor, y agradezco profundamente al Teatro Nacional Eduardo Brito por permitir que le rinda homenaje a esa cubana excepcional”

El Dr. Miguel Cabrera también es Profesor de Mérito y Consultante de la Facultad de Arte Danzaria y de la Especialidad de Danzología. Es fundador del programa radial Ballet y de la Revista Cuba en el Ballet y también de los Encuentros de Academias para la Enseñanza del Ballet, celebrados en la Habana desde 1994. Trabajos suyos como ensayos, crónicas y artículos se han publicado en importantes periódicos, revistas cubanas y renombradas publicaciones extranjeras. Como profesor de historia de la danza ha dado cursos y conferencias en instituciones educativas del mayor prestigio en Europa y América. Es autor de numerosas obras en las que se destacan Órbita del Ballet Nacional de Cuba 1948-1978; Alberto Alonso: Una vida para la danza;  Alicia Alonso, la realidad y el mito; El Ballet en Cuba: Apuntes históricos; entre otros. 

Su labor ha sido reconocida con importantes distinciones en Cuba, España, Venezuela, Perú, Ecuador, Colombia y Brasil. Entre ellas se destacan la Distinción por la Cultura nacional, del Ministerio de Cultura de Cuba y la Orden Félix Varela de Primer Grado, la más alta distinción que concede la República de Cuba en la esferas de las artes y la cultura. 

Esta conferencia fue presentada por la Fundación Ballet Concierto Dominicano el 19 de febrero de 2026. En la actividad estuvieron presentes el Viceministro de Creatividad y Participación Popular del Ministerio de Cultura, Amaury Sanchez, la viceministra para la Descentralización y Coordinación Territorial del Ministerio de Cultura, Carmen Rossina Guerrero, Carmen Heredia, quien fue Ministra de cultura, Directora General y Artística del Teatro Nacional Eduardo Brito y directora del Ballet Clásico Dominicano, la Directora General de Bellas Artes Marinella Sallent, la directora del Ballet Concierto Dominicano Sarah Esteva y la Fundación Amigos del Teatro Nacional. También la familia de Clara Elena Ramírez: Carlos Veitía, Director General y Artístico del Teatro Nacional, Aida Veitía y Lourdes Ramírez.