La Expresión Corporal en el Teatro

La energía corporal es el dibujo expresivo de la escena teatral; el vínculo estrecho entre voz, gesto y movimiento. La expresión corporal es el diálogo pantomímico que silencia el texto en significativo emblema visual, enriquece el otro yo en sinergia y contraste, al servicio de la voz como conducto del concepto incurrido en todo argumento.

La trama escénica se auxilia en el idioma gestual y/o gesticular del actuante, en la fuerza histriónica que galopa en el rejuego dinámico que como vuelo transversal vincula los mecanismos o lineas prácticas de los planes en rejuego de:
cuerpo, voz y dicción.

La expresión corporal dentro del amplio y variado mundo de la labor teatral, es la conjugación del movimiento y el gestos abordable ambas prácticas en concepto de “plástica”.

El cuerpo tiene un idioma mudo en cuanto a las líneas de texto y voz; más en su especial forma de comunicar entabla un diálogo.
El lenguaje de los gestos, más la fórmula de movimiento y expresión en la escena teatral representa una energía imprescindible como espejo abierto de lenguaje de habla y movimiento.

No vayamos a confundir la energía de expresión corporal y gestual en el ámbito de la escena teatral trasladándola de forma directa y puntual con el lenguaje de señas o la simbología de signos presente en el ambiente de la “sordomudez”.  Pues la “sordomudez” ya tiene esta practica como idioma real; la naturaleza expresiva, que se configurada en precepto visual en donde la práctica táctil entabla comunicación, aunque no podemos negar la absorción e incorporación de elementos ya puntuales del idioma de lenguaje, señas y gestos como mecanismo en la escena.

La expresión corporal en el teatro aparte de ejercicio, se formula como catarsis y la utilización de las las sensaciones vitales, transferida desde los 5 sentidos y el sentido más sabio que contiene los demás sentido y lo es el sentido común; más todas las prácticas psico-teatrales presente como fórmula conceptual en muchos directores teatrales en sus puestas en escena.

Es bueno también diferencial la expresión corporal teatral con la práctica deportiva; pues en deporte las energías desbordan y en teatro se desdobla el cuerpo y se despeja toda rigidez.

“Cuerpo, Voz y dicción” es la tríada secreto a la hora de hacer buen teatro con conciencia y sabiduría.

Yi-yoh Robles

Fundación amigos del TNEB celebra cóctel en celebración de su XX Aniversario

Fundación amigos del TNEB celebra cóctel en celebración de su XX Aniversario

La Fundación Amigos del Teatro Nacional ofreció la tarde del martes 18  un cóctel a la prensa e invitados especiales con motivo de la celebración del XX aniversario de creada dicha institución, creada el 10 de febrero de 1998 por doña  Natacha  Sánchez, entonces directora general del Teatro.

El encuentro fue realizado en el lobby del Teatro Nacional Eduardo Brito, en el cual doña Jenny Podestá de Vásquez, presidenta de la entidad ofreció detalles sobre las actividades desarrolladas por la  Fundación durante sus dos décadas, haciendo hincapié en los dos últimos años.

En diciembre de 2017 nuestra Fundación auspició el espectacular montaje de  Cascanueces 2017, con el copatrocinio del Patronato Dominicano por la Danza y el Teatro Nacional Eduardo Brito, bajo un moderno concepto  y dirección de  Catana Pérez.

“Cerramos el año coauspiciando junto al  Despacho de la Primera Dama el bellísimo concierto Cantando a la Navidad, con el Coro de Ángeles de la Cultura, el Coro de  las Palmas de Herrera y el del Banco Central de la República Dominicana, en el lobby del Teatro, un regalo para la unidad y alegría de la familia dominicana.

“A todos estos logros artísticos agregamos, en el orden corporativo, la donación que acaba de hacer la Fundación, de un nuevo telón principal para el escenario de la Sala  Carlos Piatini.” Y se  efectuó la develación de una tarja conmemorativa de la donación del nuevo telón.

En el encuentro estuvieron presentes directivos de la  Fundación, así como personalidades del mundo artístico y cultural dominicano, miembros de la prensa e invitados especiales.

 

 

Los efectos especiales en el teatro

Cuando se habla de efectos especiales en el teatro, evidentemente y de forma puntual entendemos que se trata de los aportes y cambios elementales generadores de transformación.

Estos cambios evolucionan la escena y crean impacto mediante el uso de innumerables técnicas que abordan cambios fundamentales en el escenario teatral.

Es bueno aclarar que en el mundo de “La Tablas” ¡siempre hay transformación! Y uno de estos es el encuentro afinado y abanico de posibilidades conjuntas del teatro y solo hay que colocar como ejemplo la “escenografía” que conlleva todo espectáculo teatral.
La escenografía es segundo acto importante de la escena teatral y con el aporte y/o introducción de nuevas técnicas de las cuales se nutre el teatro al abordar nuevos e impactantes efectos especiales.

¡En la escenografía cabe todo! por supuesto que siempre a través de un orden y unas reglas estéticas de gustos, y equilibrio; desde este concepto la influyente cultura griega en sus reglas o “Canon” nos plantea una simple explicación:

“Variedad en la unidad y unidad en la variedad”

Siempre que abordemos esta explicación, ¡todo puede entrar! en esta “Caja de Pandora” sin cerrar que presumen el uso de efectos especiales en la escena.

Todo calculado y pensado en el círculo multidisciplinar de las artes es posible; por tanto no existe una disciplina artística que resista y asimile más intervenciones múltiples que el teatro, lo que nos replantea siempre la utilización de nuevas técnicas y efectos especiales dentro de las posibilidades e inventivas de cada época histórica.

Los efectos especiales abordados hoy en día te pueden crear submundos, mediante técnicas fotográficas, de videos y de otros usos avanzados de la tecnología, en un mundo prácticamente reducido a una sabia aldea global en donde cada día se producen cambios fundamentales e impactantes.

Quien se iba a imaginar en escena el uso de mundos virtuales tan profundos y muchas veces en competencia con el espacio entre los actuantes y la escena, el uso de micrófonos cuasi invisibles, efecto de transportación y vuelo, reflejo virtual y la duplicación de imágenes de personas en labor de histrionismo, un mundo tecnológico con el cine mismo dentro de la escena.

Quedan atrás los procesos técnicos avanzados de Konstantín Stanislavski en sus aportes psicológicos y de escenas. Los teatros óperas; el “Teatro laboratorio” de Jerzy Grotowski y su Living Theatre (Teatro de la Vida) arte de vanguardia. Y en USA Judith Malina, fundadora del Living Theatre.

“The Living Theatre es una compañía de teatro estadounidense, creada en 1947 en la Ciudad de Nueva York. Es el grupo de teatro experimental más antiguo que existe en Estados Unidos. A lo largo de su historia fue liderado por sus fundadores, la actriz Judith Malina, que había estudiado teatro con Erwin Piscator con quien aprende las teorías de Brecht y de Meyerhold, y el pintor y poeta Julian Beck; luego de la muerte de Beck en 1985, el miembro de la compañía Hanon Reznikov se convirtió en co-director junto con Malina.”

Podemos citar el movimiento expresionista, el surrealismo del teatro y el simbolismo que generaron grandes cambios e ir mucho más atrás con el teatro “Grecolatino” y el teatro renacentista.

Los artistas conceptuales, el pop y el pop, dadaísmo, todo el recorrido histórico del arte nos trae nuevas técnicas, efectos especiales y nuevos cambios de la escena cada día y el eterno William Shakespeare.

Yi-yoh Robles

Teatro de sombras, un curioso tipo de teatro.

Podríamos definir el teatro de sombras como el resultado movible y dinámico de una o más figuras visibles como siluetas, proyectadas sobre una tela clara a través de una luz directa que arropa y transfiere como sombra lo tocado; de esta manera suele transferir un elemento cualquiera como imagen.

Se puede decir que fue la forma primera de teatro como expresión y movimiento, ligada de manera intrínseca a la Prehistoria.
Habría que imaginar a aquel hombre primitivo en medio del fuego proyectando su figura desde la lumbre de una fogata y descubriéndose así mismo como protagonista, en un cuadro de deleite y movimiento, bajo esta primitiva escena curiosa, el hombre debió moverse, gesticular, proyectar la energía corporal y danzar, en esa su única forma de actuar, expresarse y de moverse en un escenario.

Esa es la mejor forma a la cual podemos abocarnos para definir el “Teatro de sombras” al que podríamos titular como “Teatro de sombra y luz”

Por las características de ser un teatro óptico, en donde la luz define la sombra en su proyecciones.

Es el resultado de una pantalla primitiva, protagonista del resultado del choque entre luz y/o figura y objeto en proyección de una sombra.

A partir de esta conclusión podemos decir que de este encuentro del fuego como lámpara y foco como sistema de proyección de luz hacia una figura o objeto cualquiera, además de una pantalla que pudo ser el suelo o la misma caverna, estaríamos hablando de los orígenes del teatro y el cine,  ¡claro está y guardando distancias! pues todo el esquema en escenario es a la usanza primitiva.

¿Quién de niño, no practicó tan primitivo sistema? por curiosidad o modus vivendi en la infancia, junto a una vela o una lámpara sobre la pared o un tipo de pantalla cualquiera o tela.

Lo mismo que la imitación de figuras con nuestras manos en la simulación de animales etc. El “Teatro negro de Praga” es un ejemplo evolucionado aunque guardando distancias en lo profesional en el uso claro-obscura, pero puede usarse en sentido comparado. Es ahí el misterio y asombro entre la luz y la sombra, en vínculo mágico especial.

Yi-yoh Robles

Supersticiones en el Teatro

Supersticiones en el Teatro

Las supersticiones en la escena teatral surgen como parte del conjunto de conductas inherentes a la naturaleza de toda cultura, se basan en el comportamiento, grado de desarrollo y convivencia ciudadana; así como la manera en que los pueblos se asumen de frente a los fenómenos y la naturaleza.

La hechicería, brujería y creencias múltiples alimentan la superstición. Todo esto suma el estado sobrenatural y la conformación mágico espiritual del nacimiento de la buena o mala suerte, todo esto bajo un estado no racional de las cosas, determinado por prácticas y rituales divorciado en una base científica probable.

El mundo de la escena es de natural supersticioso. Hay intérpretes con manías personales muy diferentes -desde quien se santigua antes de pisar la escena hasta quien necesita lavarse los dientes varias veces durante la función-, pero hay una serie de supersticiones y creencias comunes en el mundo de la escena (aunque puedan variar según el lugar y la cultura).

1. El amarillo, color proscrito

El color amarillo está proscrito en el mundo de la escena, e incluso hay quien se pone nervioso si alguien del público lo lleva. Al parecer, nace de la muerte en escena del dramaturgo frances Jean-Baptiste Poquelin, Molière. En febrero de 1673, Molière estrenó.

2. Prohibido desear suerte

Desear suerte el día del estreno es sinónimo de mala suerte. Para sustituirlo, se utilizan expresiones como «rómpete una pierna» o «Mierda». Las dos tienen origen, al parecer, en el teatro isabelino británico.

3. Macbeth, la obra maldita

Las gentes de la escena evitan decir la palabra «Macbeth» en el teatro, y se refieren a ella como «la obra escocesa». De hecho, existe incluso un ritual en el caso de que alguien la pronuncie para limpiar la maldición: salir del teatro, escupir en el suelo, girar sobre sí mismo tres veces y pedir a gritos poder volver a entrar en la sala. Acerca del origen, tampoco está claro.

4. Prohibido silbar

Silbar en escena es sinónimo de mala suerte. Por lo menos para quien lo haga, ya que la tradición exige que sea despedido. Todo parece provenir de la época en que no había otra forma de comunicación que la voz. Los técnicos trasladaban las órdenes dadas por el director mediante silbidos codificados. Si una persona ajena a ellos silbaba a destiempo, podìa provocar una catástrofe en escena.

5. No regalar claveles

Si ha pensado enviar flores al camerino de un actor o una actriz -algo que ellos agradecen mucho-, no se le ocurra incluir claveles e el ramo. Esta superstición procede, al parecer, del siglo XIX.

6. Las plumas de pavo real

Las plumas de este animal están mal vistas no solo en el teatro. Los coloridos dibujos de estas aves, que pueden recordar a un ojo diabólico.

7. Una luz siempre encendida

Nunca ha de dejarse el escenario completamente a oscuras.

8. Prohibido tejer lana

9. No a los espejos

Que se rompa un espejo equivale, según el acerbo popular, a siete años de mala suerte.

10. El libreto bajo la almohada

Algunos actores, durante el período de ensayos, dormían con el libreto bajo la almohada. No es que se hubieran enamorado del texto o de su personaje, sino que existía la creencia de que así les sería más fácil aprenderse el papel; por el contrario, otros lo consideran signo de mala suerte. En cualquier caso, siempre es más seguro tratar de aprendérselo a base de estudio y repetición.”

Para concluir es necesario mencionar dentro del contexto del tema, la obra “Amanda” del director y dranaturgo dominicano Giovanni Cruz, presentada en el Teatro Nacional con éxito en los años 90 y desde donde surgieron innumerables supersticiones, con algunos casos que  afectaron a actores y actrices.

Advierto que si en cualquier día de ensayo usted ve cruzar un gato negro por una escalera a oscura, pues cruce un dedo sobre otro y ¡por favor! … Persignarse con la señal en cruz ¡por si acaso!

Yi-yoh Robles

La Pintura Dominicana Moderna

Para hablar de arte moderno en República Dominicana, habría que enfocar primero la aparición de esta revolución artística a nivel internacional, surgida a finales del siglo XIX con el movimiento impresionista o arte de vanguardia, en contraposición al arte academista y específicamente a la rigidez, rigor y preponderancia del arte clásico en el empoderamiento de una clase dominante y la imposición de sus gustos.

El movimiento impresionista saca al artista del atrincherado espacio de un taller de arte y lo coloca frente a la luz y la naturaleza, con la incorporación del uso directo y empastado del color, le pone a pintar adjunto a la realidad humana y sus diferentes escenas circundantes, sin el egoísta escondite del taller; debemos aclarar que con el surgimiento del movimiento de la pintura romántica y luego con la aparición del realismo ya la contradicción con el arte clásico había empezado, más no con las características del impresionismo.

Luego en esa misma cadena de ruptura, nos encontraríamos con otros movimientos renovadores, como el neoimpresionismo, el arte naif, el fauvismo, el simbolismo, dadaísmo, Art Nouveau, el gran cubismo, onirismo, , expresionismo, rayonismo, conceptualismo y luego en otra etapa del siglo XX surge el arte pop y los movimientos combinados, las nuevas técnicas, más el surgimiento de las categorías artísticas de hoy, instalaciones, performance, happening, video arte, foto art, body paiting, etc. Y hasta lo que es el mundo virtual de hoy en su tecnología, en descripción como aldea global.

A toda esa cadena de movimientos no académicos le englobamos como el mundo moderno y/o contemporáneo del arte.

En República Dominicana como país tercermundista y en desarrollo el modernismo se vistió hasta de arte clásico con la llegada de la inmigración española anti Franquista que nos trajo como modernismo hasta el surgimiento de la escuela de pintura de Bellas Artes que tuvo como su primer director al maestro español Manolo Pascual, que fue también un pintor neoclásico.

La Pintura dominicana tuvo su gran desarrollo con esas inmigraciones, y en los artistas de principios de siglo, y luego nuestros artistas han ido asimilando e incorporándose a todas esas corrientes mencionadas que componen el arte moderno y/o contemporáneo, con gran calidad e innovación, en principios asumidos en procesos posteriores de países del continente europeo, más hoy en día ya estamos en competencia, con presencia y participación en el ritmo moderno del arte, dentro de todas las fuentes y categorías creadoras, con el favor y talento de nuestras generaciones creadoras, innovadoras y revolucionadas.
Quiero concluir citando a Alexander Cirici en un texto que no olvido jamás, del libro “El Arte en los 3 Mundos” cito:
“Si el arte no ha muerto, es innegable que ha cambiado de rostro”

¡Viva el arte Moderno del país!

Yi-yoh Robles

Surgimiento del Teatro en la República Dominicana

Para hablar de los orígenes y/o surgimiento del teatro dominicano tendríamos que enfocarnos en las diferentes etapas que han conformado el proceso de desarrollo evolutivo en la creación de nuestra nación.

A partir de esa óptica podríamos arrojar un análisis loable de investigación justa: nuestra esencia originaria; conformada por la población taína, la época de colonización, la etapa de los 22 años de dominio haitiano, el estadio de la trama independentista y consigo la declaración de independencia, la anexión a España, luego el periodo de restauración independentista y los subsiguientes procesos históricos de nuestro país hasta el día de hoy, en el que disfrutamos de un gran esplendor artístico, no solo con el desarrollo del teatro, sino del gran abanico multicolor que componen las demás ramas artísticas de la cultura y el arte.

La cultura de nuestros primeros pobladores (taínos) estaba conformada por ritos, ceremonias y bailes, de afinidad al teatro mediante gestos, boses y representaciones conocido como “areitos”.

La obra teatral: “Octava de Corpus Cristo”, conocida como el entremés de Cristóbal de Llerena cuya trama se convierte en proclama de defensa a los indígenas en base al mal trato recibido practicado contra los primeros pobladores.

Ya en medio de la colonización sin todavía ostentar el estatus de República Dominicana y sin la existencia de Haití como nación, Bartolomé Colón en fecha 5 de agosto de 1496 había fundado la ciudad de Nueva Isabela a orillas del río Ozama, formalizado luego en estamento bautismal como Santo Domingo de Guzmán en 1502, del ahí el origen del gentilicio “dominicanos”, veamos a continuación, la explicación de nuestro origen:

“La leyenda (primera hagiografía de Santo Domingo) narra una visión que su madre, la Beata Juana de Aza, tuvo antes de que Santo Domingo naciera. Soñó que un perrito salía de su vientre con una antorcha encendida en su boca. Incapaz de comprender el significado de su sueño, decidió buscar la intercesión de Santo Domingo de Silos, fundador de un famoso monasterio Benedictino de las cercanías. Hizo una peregrinación al monasterio para pedir al Santo que le explicara el sueño. Allí comprendió que su hijo iba a encender el fuego de Jesucristo en el mundo por medio de la predicación. En agradecimiento, puso a su hijo por nombre Domingo, como el santo de Silos. Es un nombre muy apropiado, por cuanto Domingo viene del Latín Dominicus, que significa del Señor. De Dominicus (Domingo) viene Dominicanus (Dominico, que es el nombre de la Orden de Santo Domingo). No obstante, utilizando un juego de palabras, se dice que Dominicanus es un compuesto de Dominus (Señor) y canis (perro), significando el perro del Señor o el vigilante de la viña del Señor)”.

A partir de la anterior cita podemos decir que el entremés de Cristóbal de Llerena no solo puede ser considerado la primera experiencia formal teatral de la américa colonizada, sino la primera obra teatral dominicana.

Con la creación de la “Dramática” surgida como idea de Juan Pablo Duarte, Padre de la Patria, se crea la primera compañía teatral dominicana en su lucha de independencia.

Sin embargo es Felix María del Monte quien da inicio al teatro criollo, quien también estuvo afiliado a la lucha de independencia, entre sus obras destacadas podemos mencionar:

“El mendigo de la Catedral de León”, “Duvergé” , “Premio de los Pichones” y “ El Vals de Strauss” entre otras.

Luego vinieron obras como “Iguaniona” de Angulo Guridi, Salomé Ureña “Anacaona”.

Ulises Heureaux (hijo) de amplio conocimiento de los recursos y técnicas teatrales, entre sus obras se destaca “El Grito de 1844”.

Después se crean las instituciones formales que sirven de plataforma para el desarrollo del arte y la cultura, siendo el teatro una de las expresiones destacadas dentro del mundo amplio y creativo de las artes para la difusión y el desarrollo del arte de República Dominicana.

 

Yi-yoh Robles

Orquesta Sinfónica Nacional inicia Temporada de Conciertos 2018

La Temporada de Conciertos 2018 de la Orquesta Sinfónica Nacional se realizará entre el 8 de agosto y el 31 de octubre en la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional, anunció hoy el Ministerio de Cultura (MINC).

Los conciertos de la Orquesta Sinfónica Nacional serán dedicados al fallecido maestro Pavle Vujcic.

El primer concierto se realizará mañana bajo la dirección del director titular, el maestro José Antonio Molina, y Vadym Kholodenko, con ejecución de la obra de Piotr I. Tchaikovsky, Romeo y Julieta, Obertura Fantasía.

El programa incluye, además, el Concierto número 1 en si bemol menor para Piano y Orquesta, Op.23, la Sinfonía número 6 en si menor, y Op.74, Patética.

El segundo concierto, pautado para el miércoles 5 de septiembre, bajo la dirección del maestro Santy Rodríguez, y Omar Velázquez en el violín, iniciará con la obra de Felix Mendelssohn, Las hébridas, y La Gruta de Fingal, Obertura, de Ludwig Van Beethoven, Concierto en Re Mayor para Violín y Orquesta, Op.61; concluirá con la sinfonía número 1 en Do Mayor, Op.21.

En el tercero, programado para el 19 de septiembre, bajo la dirección del maestro Santy Rodríguez, y José Sibaja en la trompeta, se ejecutarán a Johannes Brahms, Obertura Trágica Op.81; a Joseph Haydn, Concierto en Mi bemol Mayor para Trompeta y Orquesta, y Ludwig van Beethoven, Sinfonía número 6 en Fa Mayor, y op.68 Pastorale.

Mientras que el cuarto concierto, el miércoles 3 de octubre, será bajo la dirección de los maestros Neal Gittleman, en el piano, Milena Zivkovic, en el violonchelo, y Velibor Veljkovic, en el contrabajo. Ejecutarán las obras de Leonard Bernstein Candide, Obertura; a Giovanni Bottesini, Fantasía sobre temas de Rossini para violonchelo, contrabajo y Orquesta, y a Leonard Bernstein, Danzas Sinfónicas de West Side Story.

Ean tanto, el 17 de octubre, bajo la dirección de los maestros Jaime Morales y Dejan Kulenovic en el oboe, se presentarán las obras de Carl María von Weber, Obertura, El Cazador Furtivo; de Richard Strauss, Concierto para oboe y pequeña orquesta, TrV.292, y de Sergei Rachmaninov, Sinfonía No.2 en mi menor, Op.27.

La temporada concluirá con el sexto concierto, programado para el miércoles 31 de octubre, bajo la dirección del maestro José Antonio Molina, con la actuación de la soprano Paola González, y el tenor Luis Carlos Luque, que interpretarán la obra de Carl Orff, Carmina Burana.

Rómpete una pierna

Origen del término “Rómpete una pierna”

Para entender el surgimiento del concepto “Rómpete una pierna” surgido al parecer dentro del teatro “Shakespeariano”, tendríamos que ubicarnos en esa etapa dinámica y viva de la vida en que el gran genio William Shakespeare conceptualizó sus obras y marcó su estilo, decir que su labor inspiradora le llevó a crear 2 obras por año, al parecer de las estadísticas, de estas obras quedan o se conservan 38 piezas; preguntarnos: ¿qué sucedía en su entorno, y que circunstancia le inspiraban? Se llamó “Teatro Isabelino” a todo este periodo de labor creadora, apropósito del mandato de Isabel I “Época de Oro de Inglaterra”, en este periodo la cultura popular y cultura de élite quedan conjugadas en el teatro de masa como espectáculo multitudinario, ¡Mucha emotividad y pasión! causaban en las grandes masas populares aquellos espectáculos que reflejaban al pueblo en sus distintos escalafones de convivencia y sinergia social, era el único escenario en donde pueblo y monarquía consolidaban sus energías y ánimos de festejos.

Es allí donde surge el vocablo “Break a leg” traducido al español como: “Rómpete una pierna” que en término gramatical es antagónico a la aplicación significativa originada en la emotividad artística, que en vez de ser un mal deseo era una forma de alabar y justificar la emoción en retrato vivo de espectáculo y respuesta del público.

A continuación algunos apuntes que enriquecen mejor nuestra explicación:

“¿Por qué no desear mucha suerte o éxito? No se trata de mala voluntad, sino de mera superstición; en el mundo del teatro existen una larga serie de respetadas -casi sagradas- costumbres, que son seguidas al pie de la letra, entre estas el “rómpete una pierna” o “mucha mierda”.

El origen de la expresión teatral es confuso, si bien hay 3 teorías que se aceptan con más o menos credibilidad, aunque una cosa es segura, es de origen anglosajón.

La primera de ellas nos lleva hasta la época de Shakespeare, cuando las representaciones teatrales se llevaban a cabo de manera gratuita, obteniendo los actores su recompensa una vez terminaba la función.

Si la obra no gustaba recibía una lluvia de tomates y lechugas, en cambio, si había sido del agrado del público, la lluvia era de monedas.

De ahí el primer origen, del deseo de tener que agacharte tanto a recoger monedas que en esas flexiones rompieras la línea de la pierna (postura) las máximas veces posibles.

El segundo origen hace referencia también al éxito de la obra, pero en este caso te deseaban que la rotura de la pierna viniese por las reverencias qué harías en caso de que el público no parase de aplaudir; cuantos más aplausos mayor número de reverencias.

Y la última ya no se refiere al actor o actriz que se encontraba en el escenario, sino que dirige su mirada hacia el telón.

Éste estaba sujeto por unos bastidores de madera, que en el caso de abrir y cerrar con mucha rapidez el telón, podrían romperse, rompiéndose en este caso las piernas del telón.”

Nota:

Es bueno tomar en cuenta, que si después de leer este articulo un día cualquiera en medio de un espectáculo alguien te grita:

“Rómpete una pierna” u otro termino afín; Pues no lo tomes a mal o lo veas como una ofensa, a lo mejor es una forma única de expresarte su emoción por la grata satisfacción de verte actuar, cantar, pintar o acaso declamar unos versos poéticos.

Yi-yoh Robles

¿Cuando comenzó el verdadero Teatro dominicano?

Sabemos que el Teatro tiene su origen en las danzas realizadas por el hombre primitivo alrededor del fuego. Estas escenas tuvieron repercusión en China, Japón e India.

Y en nuestra isla desde los inicios de nuestra historia aparecen manifestaciones artísticas escenificadas, como fueron los areítos, mitotes y taquis, de nuestros aborígenes. Pero la primera representación teatral en nuestro país, desde la perspectiva griega, tiene lugar en la Catedral de Santo Domingo el 23 de junio de 1588 en ocasión de las festividades de Corpus Christi, cuando los estudiantes del Colegio Universidad de Gorjón llevan a escena el Entremés de Cristóbal de Llerena De Rueda.

Durante el 1863-1916 se escribieron una 75 obras las cuales reúne varias características, entre ellas están : “El indigenismo y el costumbrismo”. El indigenismo en el teatro dominicano estaba determinado básicamente por las obras “La joven Indiana”, de Felix María Delmonte ; “Iguaninona”, de Javier Angulo ; “Higuemota”, de Americo Lugo ; entre otras.

Hay muchas piezas que podemos mencionar que le dieron fuerza al Teatro dominicano. Esperamos que les haya gustado esta pequeña información y les motive a investigar más sobre nuestro teatro.

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