Dramaturgos en la actualidad

Dramaturgos en la actualidad

HAFFE SERULLE DIOS TEATRO… HAPPENING INDOMABLE AL DESNUDO, DESCALZO Y FAUVE…

Voces agrietadas, gritos agitados y profanos, cuerpos flotantes al vacío, rostros sin rostro, desarticulación de los sentidos, caos, parlamentos anárquicos y sublimes… ya no es el “Teatro Bélico Acrobático” es la catarsis; la desnudes de los sentidos, el manto sagrado del  “Jardín de las delicias” del Bosco, “Le Radeau de la Méduse” ( Balsa de las Medusas ) de Théodoro Géricaut, es la elucidación convulsiva de la naturaleza muerta, la elucubración del “ser sin ser” es  pieza extraña y compleja… tocando la esencia del lúgubre habitáculo en Antonin Artaud (el Teatro y su Doble) y The Theatre of Cruelty… “teatro de la peste” … es la desmembración de los sentidos.

Artaud expresó en una ocasión, cito: “El teatro debe afectar de forma directa al público hasta formar parte de él …”
Artaud hacía mezcla de luces y sonidos  (adrede) de manera perturbadora y extraña para provocar el subconsciente del actor y el espectador, creando así una atmósfera sensitiva en el ambiente escénico, Antonin era considerado como un dadaísta extremo y rabioso.

Alexandre Cirici en su libro el Arte en los tres Mundo, expresa: “Si el Arte no ha muerto, es innegable que ha cambiado de rostro”
Algo así pasa con Haffe, después de percibir la muerte o la agonía en muchos años de ver la camada cotidiana de retóricas vacías de las artes, ya fulanas y faranduleras circundantes, ha creado un nuevo rostro, una nueva plataforma, sin butacas, sin público y sin actuantes de vidrieras, cazadores de citas y “Casting de cortinas en delantales”… camastro y “megadivismo” en el matadero del arte, Haffe ha creado un nuevo rostro y una nueva estética del arte, es Happening Drama, no es marioneta de la música que le toquen, ni Clown del manjar anunciado entre bombos y platillos, no es santo de devociones, escenarios entre alfombra rojas en descorrimientos y descoloramiento, lienzos vacíos y huecos en la bebida savia de plagios y medias verdades.

Grotowski que debió susurrar los oídos de Haffe en algún sueño o en una dormitación, en las encrucijadas del teatro laboratorio, teatro pobre, pero lleno de riquezas estéticas… The Art of Living.

Podríamos decir que  Haffe se encontró en el tiempo con las turbulentas cortinas de Dante Alighieri… en los infiernos rotos de la Divina Comedia… por que el también motiva los risorios y la prisa en los cantos de vigías y  vigilia junto al fuego y el agua santiguada y esa alianza vinculante al teatro catarsis de Samuel Beckett, uno de los precursores del arte caos.

Inmediatamente fuimos convidados a presenciar la obra teatral bajo el sugerente nombre de “DESNUDOS” del Dramaturgo dominicano Haffe Serulle, todos y todas susurrábamos bajo la idea o presunción de celada o acertijo inesperado (desnudo colectivo) una vez pude percibir el ambiente, se posaron en mi mente las imágenes de aquel lienzo “Dantesco ” mencionado al principio de estos texto,  pintado por Theodore Géricault titulado: La Danza de las Medusas… cuerpos de jóvenes actores y actrices bajo una atmósfera de misterio, contorsiones, gritos y lamentos proclamando el recorrido predeterminado, bajo el embrujo y la gracia de cuerpos desplazándose en magistrales gestos e histrionismo acabado, de bastante limpieza, y buen rejuego corporal… es así bajo la tutela de torso sensuales y en disciplinada marcha, como si fuéramos parte del elenco y en obediencia de sus paso; fuimos por tanto descubriendo las contrastantes y sublimes escenas, mostración y resultado de muchos meses de trabajo.

Conociendo la rigurosa disciplina de trabajo, basamentando el dominio de los parlamentos, rejuego de voces, trabajo físico, dicción, gestos ¡y más que todo! conciencia del concepto drama “Haffiano” en esta ocasión en el uso de diferentes textos de la autoría del gran intelectual dominicano Odalís Pérez, en este caso con plataforma de una concepción diferente de la dramaturgia… el recurso del “Multitexto”.

No existe la relación tradicional de público y actuantes, es propicia la oportunidad para explicar que en esta propuesta el auditorio, ambiente-escena-publico-actuante, banquetas desaparece, se esfuma con la existencia de la integración público- actuantes; conformándose como piezas esenciales de la puesta en escena.

Por lo tanto Haffe acaba de nacer de nuevo. Ha hecho su apostolado en la experiencia de la escena, donde hemos visto “su transitar del reloj en minuteros, empujando el carruaje de la sociedad agónica, que desanda los pasos” Haffe y su Mambrú de Manabao, su Horno de la Talega, su Duarte (premio Cristóbal De Llerena), El Gran Carnaval, besos y pasiones del caribe, La Apuesta, Luperón la Espada de la Patria… entre otras.

Nos sorprendió con su  “Aleluya” y ahora con el “Desnudo” todo un elenco extraordinario, con escenografía de suma profesionalidad a cargo de Miguel Ramírez; podría decir tantas cosas del maravilloso conjunto de actores y actrices… sin desmeritar el trabajo del elenco detuve mis ojos en Ruth Emerito, su apostasía, rejuego articulatorio, seguridad y afirmación en la estructura corporal, hilaridad y graciosidad en sus gestos, buen uso del diafragma, conjugación entre su vocalización, el cuerpo, el gesto y la modulación de los parlamentos; en aquel contacto público y actuantes me toco estudiar de cerca el histrionismo de Ruth, esto no quiere decir que los demás actores y actrices mostraron bajas en sus actuaciones, todo lo contrario, la calidad de esta puesta en escena nos da un muestreo de la coordinación y concordancia del trabajo colectivo.

Haffe acaba de escribir una página de los pasos por donde deben encaminarse las nuevas vanguardias en el teatro de hoy… ha puesto sus huellas en un nuevo nacimiento, no soy el indicado para darle aguas bautismales… pero puedo decir que Haffe está fuera de lo común y de la cotidianidad, acaba de parir una propuesta que huele manantial y creo que Dios le susurra al oído.

YI-YOH ROBLES

¿Por qué dedicarse al teatro?

El teatro es un reflejo de la vida, a través del cual logramos vincularnos con los mundos variados de la humanidad y su historia de vida.

A través del teatro viajamos en una nave confortable y variada del tiempo, cuya columna principal es un reloj imaginario que nos cuenta cada pasaje vivo y dinámico del quehacer de la existencia.

Viajamos de tiempo en tiempo contando y reflejando los dramas múltiples y variados de la humanidad en constante movimiento.
El teatro preserva la vida, la hace eterna y continúa; unos sujetos llamados actrices y actores se transforman, se vinculan y se convierten en imitadores… ¡y más bien en representantes y practicantes de una mentira actuada convertida en verdad!

Es una farsa más que una falsa; pues el sujeto imitador es simbiosis y/o metamorfosis de un retrato cuasi exacto de vida, un extraño espejo lleno de complejidades y mundos psicológicos que nos retratan la vida a través de personajes, convirtiendo lo que dejó de existir o existe, transformado en un reflejo directo de “retrato vivo hablado”.

El teatro a través de los sujetos actuantes, nos presenta el “otro yo” practicado, aprendido y representado del “yo real” que jamás será en “el otro yo de nosotros mismos” , todo se mueve como un trompo… lo que quiere decir que la representación o actuación de un personaje X es simplemente un discurso visual vinculante que tiene como norma un libreto, cuyos parlamentos sirven de base a la actuación teatral, que como imagen, símbolos y sopa de letras, surgen desde la psiquis de un sujeto llamado dramaturgo a quien le toca servir la mesa del plato exquisito llamado dramaturgia, servido a unas especies de comensales llamados actrices y actores, a quienes les toca el difícil papel de desmenuzar, digerir (mentalmente) y luego construir en su base originar.

Cuando nos dedicamos al teatro no sólo nos damos a conocer, nos destacamos y nos convertimos en emblemas de la fama … existe algo muy importante y es el ejercicio corporal, la dinámica viva de la memoria, sujeta al ejercicio “praxis vida”, el aprendizaje, la práctica, el vínculo psicológico y el personaje representado, la práctica vocal y la asociación entre dos entidades entrelazadas en diferentes planos de existencia, que en cierto sentido son los mismos y son diferentes, permaneciendo unidos y separados a través de una práctica sublime llamada teatro… ¡vamos a actuar!

Yi-yoh Robles

Teatro como medio de conciencia social

Enfocaremos este tema interesante, primero expresando que al ser el teatro un medio de comunicación de masas desde la óptica artística, dentro y desde el cual se nos plantean la distintas vivencias y escenas de la historia humana.

El teatro nos cuenta y nos muestra a través de los personajes, parlamentos y escenas los múltiples acontecimientos de la historia, representando así un artífice sui generis en lograr un ideal.

Enfocando la importancia del teatro en el tiempo, entonces la historia se nos coloca como espejo, mostrándonos la vida como un viaje del cual somos pasajeros temporales; estamos marcados por el designio de un reloj ciego e infinito que moldea la existencia.
Somos partículas diminutas viajando en una barca sin freno ni brújula, pero exacta y puntual a la hora en que nos toca despertar a la luz, y partir de ahí cuando queda encendida la mecha de la lumbre que nos puebla.

Eso representó la dramática, una ebullición del despertar, una mecha, una luz en la conciencia nacional. Enfocando este tema en lo que representó la Sociedad Dramática para la consecución de la independencia que nos condujo a la creación de la República Dominicana, un país libre e independencia dentro del cual el teatro representó una de las partes o piezas claves, de importancia y significación para los fines independentistas.

La Dramática se ocupó a través sus muestras escénicas a crear el espíritu de conciencia social nacional.

Las obras teatrales de la Sociedad Dramática eran montadas en una barraca o espacio de almacén que estaba situada frente a la plaza de armas.

En aquel inhóspito lugar, los trinitarios liderados por Juan Pablo Duarte escenificaban sus propuestas teatrales cargadas de sátiras contra la ocupación haitiana, lo hacían mediante un sistema de sentido comparado (manejado de forma sabia) en situaciones históricas disímiles pero con realidades parecidas.

La Sociedad Dramática se representaba como la expansión de los ideales patrios y la base primordial de dar a conocer la situación de sometimiento como pueblo dominado durante 22 años por el yugo haitiano, bajo el que nos encontrábamos disminuidos los dominicanos.

El orden de metáfora y sátira imbuido por cada obra representaba un contacto y una forma de descubrir los anhelos de libertad, desde esos escenarios se contactaban de forma sabia y cuidadosa las personas que luego se comprometían con los trinitarios y que luego pasaban a ser parte de las distintas células al servicio de los más nobles ideales que procuraban la independencia nacional.

Mientras en la Sociedad Filantrópica se inculcaba el espíritu de los conocimientos y saberes, en esta no se procuraban adeptos, pero si consistía en un plan de enseñar sobre temas de justicia y toma de conciencia, en cambio la dramática al ser de convocatoria más amplia y popular, procuraba ubicar a las personas luego de la euforia y la reflexión.

La dramática mediante su presentaciones teatrales abiertas era más a fin a los sectores populares y tenía como fin la agitación, de manera sabia los trinitarios comprometidos y más preparados se entremezclaban con el publico repartiendo la propaganda y agitando los ánimos, se seleccionaban y escogían obras de tramas y situaciones afines a la realidad vivida por el pueblo dominicano.

La primera obra elegida por los trinitarios para ser representada fue la pieza teatral: “Roma Libre” del autor Vittorio Alfieri, se trataba de una tragedia contemplada en cinco actos con partituras y parlamentos traducidos de forma sabia al español, en esta obra el amor a la patria es base esencial, en donde se contempla la solidaridad y la justicia, todo esto adrede a la original escenografía, las utilerias y vestuarios preparados por modistas, sastres, albañiles y sus afines.

La labor y propaganda de la Sociedad Dramática nos trajo como primera muestra a la obra teatral: “Roma Libre”

“Roma Libre” fue de mucho furor y entusiasmo en la Sociedad Dominicana, la presencia máxima no se hizo esperar, pues durante la ocupación haitiana aparte de no presentarse este tipo de espectáculos teatral, y de las limitaciones a la practica religiosa, conjuntamente de las innumerables prohibiciones de carácter social, el pueblo sintió en esta obra gran alivio y entusiasmo.

La noche inaugural fue incalculable, a pesar de la poca población que éramos en ese entonces, nuestra Ciudad de Santo Domingo estaba alegre y feliz, y todos estaban enterados de la puesta en escena, vinieron gente de todas partes; la boletas para entrar a la inauguración de “Roma Libre” costaba entre 3 o 4 reales, el salón teatral estaba repleto, la gente se agolpaba unos con otros y de forma elegante lograban acomodarse, no ocultando el entusiasmo ante tan importante acontecimiento.

Allí se encontraban presente altos militares haitiano enviados por el gobernador para que con su presencia fueran testigos e hicieran anotaciones de todo lo ocurrido en aquél lugar en donde se escenificaba dicho acontecimiento poco común desde la ocupación haitiana.

Comienza el espectáculo:

“-Adónde ¿adónde con violencia, oh Bruto, me quieres arrastrar?
Dame al momento, vuéleme mi puñal, que aún destilando está la sangre que adoré … en mi pecho…
“- Yo te juro; este puñal sagrado en otro pecho se hundirá primero.
De Roma en tanto a la presencia griten
Por este foro tu dolor inmenso, y mi justo furor …”.

.”…Los hijos todos del romano pueblo, que sus brazos armar en la defensa del opresor de Roma…..”

Un público eufórico, incluyendo a los militares haitianos gritaban de euforia y entusiasmos …¡!.

Desde ahí y con el teatro de la Sociedad Dramática como estandarte y como núcleo de comunicación de masas, ¡Así de forma sabia y artística se comienza a crear la conciencia nacional! todo en procura de la independencia nacional.

El Teatro es un vehículo de conciencia, en donde se cuenta todo y todo queda perenne, pues al representarse de tiempo en tiempo, no importando los actuantes o representantes, más si la esencia del textos y sus sabias adaptaciones en puestas en escena; siempre nos cuenta y nos muestra la realidad de las sociedades como si todo ocurriera al instante o si todo representará el sentido social comparativo en procura de darle dinamismo a la humanidad en constante evolución.

Yi-yoh Robles

El Teatro y sus elementos fundamentales

El Teatro es como una gran máquina con distintas, variadas y esenciales piezas, cada una de ellas se entrelazan para armar el importante armazón que se plantea en la escena. Es un ordenado tinglado de elementos bases, para la formación de una estética necesaria en el plan de un drama puntual surgido desde la base de escritura o drama, cuyo artífice, él dramaturgo es quien lleva el timón que empuja y guía la barca conceptual, que es la base andamiaje de la obra teatral.

Los tres elementos fundamentales de la escena teatral son:

A) El texto o obra escrita y su argumento, más los múltiples textos resumidos en parlamentos que dan nacimiento al drama y una razón de ser.

B) El actor, que es el alma viva y dinámica de la puesta en escena. El actor es el “histrión” que dentro de la ciencia médica puede definirse como un desorden mental, afín a la psiquiatría cotidiana humana, en la vida artística y más en la escena teatral es un lujo y ventaja para la formulación y expresión del acto teatral; debido a que es una cualidad de los profesionales o artistas de “las tablas” que suelen conjugar en una sola acción el espíritu conjunto de las técnicas de: voz, cuerpo y dicción; bases primordiales para una buena y exquisita escenificación.

Histrionismo termino originado del latín como “histrionicus” que debe sus base al histrión y a su vez histrión se refiere al sujeto actuante o actor, lo que implica la caracterización y accionar de las actrices y actores desde una óptica artística, en donde entran en juego los gestos, la expresión corporal, las máscaras, disfraces, vestuarios, antifaces en conjugación con el uso adecuado de la voz en base educación vocal en rejuego a la estructura corporal al servicio de la escena.

La etimología del termino histriónico la hemos consultado y se explica continuación: “Este vocablo esta compuesto del sustantivo “histrión” y del sufijo “ismo” que indica actitud, conducta, comportamiento, proceder o costumbre. Histrión es sinónimo de actor y de forma más específica “actor de teatro”. Desarrollado en la tradición de las representaciones dramáticas en la Antigüedad clásica se ha asociado también a los actores disfrazados del teatro popular, a los “saltadores” o saltimbanquis toscanos (en cuyo dialecto la voz «hister» significa “saltador, volatinero, prestidigitador o actor disfrazado”).

En el uso lingüístico, histrión ha pasado a llamarse todo aquel que se expresa con afectación o exageración propia de un actor teatral. El término conserva un tono despectivo.

C) El tercer y no menos importante elemento, el escritor o Dramaturgo y/o Director, pues es la esencia o base artísticas de la obra, que unida a los protagonistas dan vida y nacimiento a la obra praxis del espectáculo teatral.

Una vez conjugados los elementos ya mencionados anteriormente; entonces se suman las otras piezas imprescindibles para armar el difícil y complejo ajedrez de la escena teatral.Son la base de la estructura teatral y de la movilidad escénica:

La Escenografía, que es el cuerpo que acompaña la estructura teatral, representando el fundamento sólido o plataforma que enriquece y unifica el estamento teatral, en donde se combinan diferentes disciplinas del arte en acopio al montaje escénico, la escenografía es la propuesta complementaria y significativa, con ella la hermosura estética y la gracia mágica de la muestra en contraste con los actuantes hace crecer y postular el discurso visual rico y variado del entorno fresco del gran arte desde la ramificación de la decoración y los accesorios, elementos que se desplazan en la escena cautivado al espectador.

La regiduría de luces, en colores que se agolpan, dispersan, que se fijan, que hacen ambiente y que se desplazan en la escena teatral con el claro y novedosos destino de visualizar, dar colorido y crear sensaciones infinitas de iluminación y vida.

Los vestuarios y utilerías que con sus coloridos, líneas y formas se hacen viables en reciedumbre del marco desdoblado y vivo del mundo de las tablas, del sublime y variado rejuego en el alma de las cosas y la creación.

Como parte imprescindible esta el auditorio, el clamor del público y los aplausos.

¡Pues que se habla el telón, que el espectáculo va a comenzar!.

Yi-yoh Robles

La Expresión Corporal en el Teatro

La energía corporal es el dibujo expresivo de la escena teatral; el vínculo estrecho entre voz, gesto y movimiento. La expresión corporal es el diálogo pantomímico que silencia el texto en significativo emblema visual, enriquece el otro yo en sinergia y contraste, al servicio de la voz como conducto del concepto incurrido en todo argumento.

La trama escénica se auxilia en el idioma gestual y/o gesticular del actuante, en la fuerza histriónica que galopa en el rejuego dinámico que como vuelo transversal vincula los mecanismos o lineas prácticas de los planes en rejuego de:
cuerpo, voz y dicción.

La expresión corporal dentro del amplio y variado mundo de la labor teatral, es la conjugación del movimiento y el gestos abordable ambas prácticas en concepto de “plástica”.

El cuerpo tiene un idioma mudo en cuanto a las líneas de texto y voz; más en su especial forma de comunicar entabla un diálogo.
El lenguaje de los gestos, más la fórmula de movimiento y expresión en la escena teatral representa una energía imprescindible como espejo abierto de lenguaje de habla y movimiento.

No vayamos a confundir la energía de expresión corporal y gestual en el ámbito de la escena teatral trasladándola de forma directa y puntual con el lenguaje de señas o la simbología de signos presente en el ambiente de la “sordomudez”.  Pues la “sordomudez” ya tiene esta practica como idioma real; la naturaleza expresiva, que se configurada en precepto visual en donde la práctica táctil entabla comunicación, aunque no podemos negar la absorción e incorporación de elementos ya puntuales del idioma de lenguaje, señas y gestos como mecanismo en la escena.

La expresión corporal en el teatro aparte de ejercicio, se formula como catarsis y la utilización de las las sensaciones vitales, transferida desde los 5 sentidos y el sentido más sabio que contiene los demás sentido y lo es el sentido común; más todas las prácticas psico-teatrales presente como fórmula conceptual en muchos directores teatrales en sus puestas en escena.

Es bueno también diferencial la expresión corporal teatral con la práctica deportiva; pues en deporte las energías desbordan y en teatro se desdobla el cuerpo y se despeja toda rigidez.

“Cuerpo, Voz y dicción” es la tríada secreto a la hora de hacer buen teatro con conciencia y sabiduría.

Yi-yoh Robles

Fundación amigos del TNEB celebra cóctel en celebración de su XX Aniversario

Fundación amigos del TNEB celebra cóctel en celebración de su XX Aniversario

La Fundación Amigos del Teatro Nacional ofreció la tarde del martes 18  un cóctel a la prensa e invitados especiales con motivo de la celebración del XX aniversario de creada dicha institución, creada el 10 de febrero de 1998 por doña  Natacha  Sánchez, entonces directora general del Teatro.

El encuentro fue realizado en el lobby del Teatro Nacional Eduardo Brito, en el cual doña Jenny Podestá de Vásquez, presidenta de la entidad ofreció detalles sobre las actividades desarrolladas por la  Fundación durante sus dos décadas, haciendo hincapié en los dos últimos años.

En diciembre de 2017 nuestra Fundación auspició el espectacular montaje de  Cascanueces 2017, con el copatrocinio del Patronato Dominicano por la Danza y el Teatro Nacional Eduardo Brito, bajo un moderno concepto  y dirección de  Catana Pérez.

“Cerramos el año coauspiciando junto al  Despacho de la Primera Dama el bellísimo concierto Cantando a la Navidad, con el Coro de Ángeles de la Cultura, el Coro de  las Palmas de Herrera y el del Banco Central de la República Dominicana, en el lobby del Teatro, un regalo para la unidad y alegría de la familia dominicana.

“A todos estos logros artísticos agregamos, en el orden corporativo, la donación que acaba de hacer la Fundación, de un nuevo telón principal para el escenario de la Sala  Carlos Piatini.” Y se  efectuó la develación de una tarja conmemorativa de la donación del nuevo telón.

En el encuentro estuvieron presentes directivos de la  Fundación, así como personalidades del mundo artístico y cultural dominicano, miembros de la prensa e invitados especiales.

 

 

Los efectos especiales en el teatro

Cuando se habla de efectos especiales en el teatro, evidentemente y de forma puntual entendemos que se trata de los aportes y cambios elementales generadores de transformación.

Estos cambios evolucionan la escena y crean impacto mediante el uso de innumerables técnicas que abordan cambios fundamentales en el escenario teatral.

Es bueno aclarar que en el mundo de “La Tablas” ¡siempre hay transformación! Y uno de estos es el encuentro afinado y abanico de posibilidades conjuntas del teatro y solo hay que colocar como ejemplo la “escenografía” que conlleva todo espectáculo teatral.
La escenografía es segundo acto importante de la escena teatral y con el aporte y/o introducción de nuevas técnicas de las cuales se nutre el teatro al abordar nuevos e impactantes efectos especiales.

¡En la escenografía cabe todo! por supuesto que siempre a través de un orden y unas reglas estéticas de gustos, y equilibrio; desde este concepto la influyente cultura griega en sus reglas o “Canon” nos plantea una simple explicación:

“Variedad en la unidad y unidad en la variedad”

Siempre que abordemos esta explicación, ¡todo puede entrar! en esta “Caja de Pandora” sin cerrar que presumen el uso de efectos especiales en la escena.

Todo calculado y pensado en el círculo multidisciplinar de las artes es posible; por tanto no existe una disciplina artística que resista y asimile más intervenciones múltiples que el teatro, lo que nos replantea siempre la utilización de nuevas técnicas y efectos especiales dentro de las posibilidades e inventivas de cada época histórica.

Los efectos especiales abordados hoy en día te pueden crear submundos, mediante técnicas fotográficas, de videos y de otros usos avanzados de la tecnología, en un mundo prácticamente reducido a una sabia aldea global en donde cada día se producen cambios fundamentales e impactantes.

Quien se iba a imaginar en escena el uso de mundos virtuales tan profundos y muchas veces en competencia con el espacio entre los actuantes y la escena, el uso de micrófonos cuasi invisibles, efecto de transportación y vuelo, reflejo virtual y la duplicación de imágenes de personas en labor de histrionismo, un mundo tecnológico con el cine mismo dentro de la escena.

Quedan atrás los procesos técnicos avanzados de Konstantín Stanislavski en sus aportes psicológicos y de escenas. Los teatros óperas; el “Teatro laboratorio” de Jerzy Grotowski y su Living Theatre (Teatro de la Vida) arte de vanguardia. Y en USA Judith Malina, fundadora del Living Theatre.

“The Living Theatre es una compañía de teatro estadounidense, creada en 1947 en la Ciudad de Nueva York. Es el grupo de teatro experimental más antiguo que existe en Estados Unidos. A lo largo de su historia fue liderado por sus fundadores, la actriz Judith Malina, que había estudiado teatro con Erwin Piscator con quien aprende las teorías de Brecht y de Meyerhold, y el pintor y poeta Julian Beck; luego de la muerte de Beck en 1985, el miembro de la compañía Hanon Reznikov se convirtió en co-director junto con Malina.”

Podemos citar el movimiento expresionista, el surrealismo del teatro y el simbolismo que generaron grandes cambios e ir mucho más atrás con el teatro “Grecolatino” y el teatro renacentista.

Los artistas conceptuales, el pop y el pop, dadaísmo, todo el recorrido histórico del arte nos trae nuevas técnicas, efectos especiales y nuevos cambios de la escena cada día y el eterno William Shakespeare.

Yi-yoh Robles

Teatro de sombras, un curioso tipo de teatro.

Podríamos definir el teatro de sombras como el resultado movible y dinámico de una o más figuras visibles como siluetas, proyectadas sobre una tela clara a través de una luz directa que arropa y transfiere como sombra lo tocado; de esta manera suele transferir un elemento cualquiera como imagen.

Se puede decir que fue la forma primera de teatro como expresión y movimiento, ligada de manera intrínseca a la Prehistoria.
Habría que imaginar a aquel hombre primitivo en medio del fuego proyectando su figura desde la lumbre de una fogata y descubriéndose así mismo como protagonista, en un cuadro de deleite y movimiento, bajo esta primitiva escena curiosa, el hombre debió moverse, gesticular, proyectar la energía corporal y danzar, en esa su única forma de actuar, expresarse y de moverse en un escenario.

Esa es la mejor forma a la cual podemos abocarnos para definir el “Teatro de sombras” al que podríamos titular como “Teatro de sombra y luz”

Por las características de ser un teatro óptico, en donde la luz define la sombra en su proyecciones.

Es el resultado de una pantalla primitiva, protagonista del resultado del choque entre luz y/o figura y objeto en proyección de una sombra.

A partir de esta conclusión podemos decir que de este encuentro del fuego como lámpara y foco como sistema de proyección de luz hacia una figura o objeto cualquiera, además de una pantalla que pudo ser el suelo o la misma caverna, estaríamos hablando de los orígenes del teatro y el cine,  ¡claro está y guardando distancias! pues todo el esquema en escenario es a la usanza primitiva.

¿Quién de niño, no practicó tan primitivo sistema? por curiosidad o modus vivendi en la infancia, junto a una vela o una lámpara sobre la pared o un tipo de pantalla cualquiera o tela.

Lo mismo que la imitación de figuras con nuestras manos en la simulación de animales etc. El “Teatro negro de Praga” es un ejemplo evolucionado aunque guardando distancias en lo profesional en el uso claro-obscura, pero puede usarse en sentido comparado. Es ahí el misterio y asombro entre la luz y la sombra, en vínculo mágico especial.

Yi-yoh Robles

Supersticiones en el Teatro

Supersticiones en el Teatro

Las supersticiones en la escena teatral surgen como parte del conjunto de conductas inherentes a la naturaleza de toda cultura, se basan en el comportamiento, grado de desarrollo y convivencia ciudadana; así como la manera en que los pueblos se asumen de frente a los fenómenos y la naturaleza.

La hechicería, brujería y creencias múltiples alimentan la superstición. Todo esto suma el estado sobrenatural y la conformación mágico espiritual del nacimiento de la buena o mala suerte, todo esto bajo un estado no racional de las cosas, determinado por prácticas y rituales divorciado en una base científica probable.

El mundo de la escena es de natural supersticioso. Hay intérpretes con manías personales muy diferentes -desde quien se santigua antes de pisar la escena hasta quien necesita lavarse los dientes varias veces durante la función-, pero hay una serie de supersticiones y creencias comunes en el mundo de la escena (aunque puedan variar según el lugar y la cultura).

1. El amarillo, color proscrito

El color amarillo está proscrito en el mundo de la escena, e incluso hay quien se pone nervioso si alguien del público lo lleva. Al parecer, nace de la muerte en escena del dramaturgo frances Jean-Baptiste Poquelin, Molière. En febrero de 1673, Molière estrenó.

2. Prohibido desear suerte

Desear suerte el día del estreno es sinónimo de mala suerte. Para sustituirlo, se utilizan expresiones como «rómpete una pierna» o «Mierda». Las dos tienen origen, al parecer, en el teatro isabelino británico.

3. Macbeth, la obra maldita

Las gentes de la escena evitan decir la palabra «Macbeth» en el teatro, y se refieren a ella como «la obra escocesa». De hecho, existe incluso un ritual en el caso de que alguien la pronuncie para limpiar la maldición: salir del teatro, escupir en el suelo, girar sobre sí mismo tres veces y pedir a gritos poder volver a entrar en la sala. Acerca del origen, tampoco está claro.

4. Prohibido silbar

Silbar en escena es sinónimo de mala suerte. Por lo menos para quien lo haga, ya que la tradición exige que sea despedido. Todo parece provenir de la época en que no había otra forma de comunicación que la voz. Los técnicos trasladaban las órdenes dadas por el director mediante silbidos codificados. Si una persona ajena a ellos silbaba a destiempo, podìa provocar una catástrofe en escena.

5. No regalar claveles

Si ha pensado enviar flores al camerino de un actor o una actriz -algo que ellos agradecen mucho-, no se le ocurra incluir claveles e el ramo. Esta superstición procede, al parecer, del siglo XIX.

6. Las plumas de pavo real

Las plumas de este animal están mal vistas no solo en el teatro. Los coloridos dibujos de estas aves, que pueden recordar a un ojo diabólico.

7. Una luz siempre encendida

Nunca ha de dejarse el escenario completamente a oscuras.

8. Prohibido tejer lana

9. No a los espejos

Que se rompa un espejo equivale, según el acerbo popular, a siete años de mala suerte.

10. El libreto bajo la almohada

Algunos actores, durante el período de ensayos, dormían con el libreto bajo la almohada. No es que se hubieran enamorado del texto o de su personaje, sino que existía la creencia de que así les sería más fácil aprenderse el papel; por el contrario, otros lo consideran signo de mala suerte. En cualquier caso, siempre es más seguro tratar de aprendérselo a base de estudio y repetición.”

Para concluir es necesario mencionar dentro del contexto del tema, la obra “Amanda” del director y dranaturgo dominicano Giovanni Cruz, presentada en el Teatro Nacional con éxito en los años 90 y desde donde surgieron innumerables supersticiones, con algunos casos que  afectaron a actores y actrices.

Advierto que si en cualquier día de ensayo usted ve cruzar un gato negro por una escalera a oscura, pues cruce un dedo sobre otro y ¡por favor! … Persignarse con la señal en cruz ¡por si acaso!

Yi-yoh Robles

La Pintura Dominicana Moderna

Para hablar de arte moderno en República Dominicana, habría que enfocar primero la aparición de esta revolución artística a nivel internacional, surgida a finales del siglo XIX con el movimiento impresionista o arte de vanguardia, en contraposición al arte academista y específicamente a la rigidez, rigor y preponderancia del arte clásico en el empoderamiento de una clase dominante y la imposición de sus gustos.

El movimiento impresionista saca al artista del atrincherado espacio de un taller de arte y lo coloca frente a la luz y la naturaleza, con la incorporación del uso directo y empastado del color, le pone a pintar adjunto a la realidad humana y sus diferentes escenas circundantes, sin el egoísta escondite del taller; debemos aclarar que con el surgimiento del movimiento de la pintura romántica y luego con la aparición del realismo ya la contradicción con el arte clásico había empezado, más no con las características del impresionismo.

Luego en esa misma cadena de ruptura, nos encontraríamos con otros movimientos renovadores, como el neoimpresionismo, el arte naif, el fauvismo, el simbolismo, dadaísmo, Art Nouveau, el gran cubismo, onirismo, , expresionismo, rayonismo, conceptualismo y luego en otra etapa del siglo XX surge el arte pop y los movimientos combinados, las nuevas técnicas, más el surgimiento de las categorías artísticas de hoy, instalaciones, performance, happening, video arte, foto art, body paiting, etc. Y hasta lo que es el mundo virtual de hoy en su tecnología, en descripción como aldea global.

A toda esa cadena de movimientos no académicos le englobamos como el mundo moderno y/o contemporáneo del arte.

En República Dominicana como país tercermundista y en desarrollo el modernismo se vistió hasta de arte clásico con la llegada de la inmigración española anti Franquista que nos trajo como modernismo hasta el surgimiento de la escuela de pintura de Bellas Artes que tuvo como su primer director al maestro español Manolo Pascual, que fue también un pintor neoclásico.

La Pintura dominicana tuvo su gran desarrollo con esas inmigraciones, y en los artistas de principios de siglo, y luego nuestros artistas han ido asimilando e incorporándose a todas esas corrientes mencionadas que componen el arte moderno y/o contemporáneo, con gran calidad e innovación, en principios asumidos en procesos posteriores de países del continente europeo, más hoy en día ya estamos en competencia, con presencia y participación en el ritmo moderno del arte, dentro de todas las fuentes y categorías creadoras, con el favor y talento de nuestras generaciones creadoras, innovadoras y revolucionadas.
Quiero concluir citando a Alexander Cirici en un texto que no olvido jamás, del libro “El Arte en los 3 Mundos” cito:
“Si el arte no ha muerto, es innegable que ha cambiado de rostro”

¡Viva el arte Moderno del país!

Yi-yoh Robles

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